Almazán, 1298: la entrada de Alfonso de la Cerda como rey de Castilla

  


En el año 1284 murió Alfonso X "el Sabio". Comenzó entonces una crisis dinástica porque con las Partidas había modificado el modo tradicional sucesión a la corona. Su hijo Sancho IV quedó como rey, pero su nieto Alfonso de la Cerda reivindicó sus derechos. Hubo guerra, con apoyo del rey de Aragón.

En 1289 tropas castellanas que apoyaban la reivindicación al trono de Alfonso de la Cerda, junto con tropas del rey de Aragón, se internaron en el reino de Castilla. Asediaron, sin éxito, Almazán. A la muerte de Sancho IV, en 1295, la reina María de Molina mantuvo la corona unida.

Pero no acabó ahí el conflicto. Alfonso de la Cerda se proclamó rey de Castilla en Sahagún en 1298. Ese mismo año se presentó ante la villa de Almazán. Le abrieron las puertas. Fue una recepción real y montó allí su corte. Posiblemente, los hechos se desarrollaron como narro a continuación. Primero, una comitiva de Almazán salió a recibirlo. Ante las puertas Alfonso juró los fueros de la villa. Tras ello, abrieron las puertas y entró bajo palio, recorriendo las calles en medio de festejos. En el centro de la villa, Alfonso fue aclamado como rey de Castilla. Finalmente, habría misa solemne en la iglesia principal, la de San Miguel.

Los sucesos, entre otros cronistas, los narró Jerónimo Zurita en sus Anales, libro IV, escritos posteriormente. Las ceremonias de recepción en una ciudad/villa y aclamación de reyes en Castilla están bien documentadas para la baja Edad Media. Para el siglo XIII tenemos menos evidencias. Olga Pérez Monzón ha trabajado sobre las ceremonias regias recogidas en el Libro de la coronación de los reyes de Castilla, de época de Alfonso XI, primera mitad del s. XIV (c. 1332).

Alfonso XI, quién acabó el conflicto sucesorio que nos ocupa (en las Cortes de 1348), hizo una fastuosa entrada en Sevilla. El Libro de la coronación de los reyes de Castilla recoge tres momentos:

  • Desfile-procesión ligado al espectáculo público/propaganda.

  •  Rito en la iglesia.

  •  Fiestas populares.

Luego tenemos trabajos clásicos de José Manuel Nieto Soria, centrados en la dinastía Trastámara, ya a partir del último tercio del siglo XIV. Habla de "ceremonialización de la vida política", aunque Alfonso XI ya había usado las ceremonias intensamente, siendo un "rey exhibido". Nieto Soria usa el concepto de "teatrocracia" y cita a Georges Balandier. También habla de una "sociedad jurada" y las ceremonias de recepción de los reyes en villas y ciudades. El rey trascendía a la persona física a través de la representación ceremonial del poder y el pacto. Estas ceremonias regias en espacios urbanos tenían funciones:

  • Trasposición dramática de los acontecimientos políticos.
  • Traducción simbólica de las relaciones político-sociales.
  • Jerarquización de la comunidad.
  •  Integración de las diferencias.
  •  Puesta en espectáculo de la ideología.

Estas ceremonias de teatralización del poder y sus vínculos con la comunidad eran legitimadoras especialmente en contextos de crisis sucesoria, como el inicio de la dinastía Trastámara... Y antes.

Con esto dialogan las investigaciones más recientes de Ana Isabel Carrasco Manchado sobre las entradas reales en la corona de Castilla. Esta autora señala cómo en tiempos de guerra civil en la entrada real a una villa primaba el juramento del rey de los privilegios municipales. Era una secuencia ritual muy importante. Un diálogo simbólico entre monarca-comunidad ciudadana. Era clave. Un elemento “invariable y verdaderamente importante, ese es, precisamente, el juramento que el rey debe realizar a las puertas de las ciudades en su primera entrada real a una ciudad o villa”, tanto en la corona de Aragón como en la de Castilla y León. El espacio urbano estaba ritualizado. La secuencia de la entrada regia era:

1) Salida de comitiva ciudadana a la espera del rey.

2) Llegada a las puertas de la villa/ciudad. El rey juraba los fueros y privilegios ante los Evangelios. Apertura de puertas y entrada bajo palio entre aclamaciones.



3) Acto en la iglesia. 


Texto de Daniel Aquillué Domínguez. Fotografías de Jordi Bru de la recreación organizada por la asociación cultural de recreación histórica “Feudorum Domini” y el Ayuntamiento de Almazán el 24-26 de julio de 2026. Podéis ver más fotos de Jordi Bru aquí: https://www.facebook.com/jordibrufotografo

Bibliografía:

  •  Ana Isabel Carrasco Manchado: “Las entradas reales en la corona de Castilla: pacto y diálogo político en torno a la apropiación simbólica del espacio urbano”, en VVAA.: Marquer la ville: signes, traces, empreintes du pouvoir (xiiie-xive siècle), París-Roma, Editions de la Sorbonne, 2013, pp. 191-217.
  •  Jerónimo Zurita: Anales de la Corona de Aragón, Libro IV, capítulo CX, ed. 2003.
  • José Manuel Nieto Soria: “Ceremonia y pompa para una monarquía de los Trastámara de Castilla”, Cuadernos del CEMyR, 17, 2009, pp. 51-72.
  •  Olga Pérez Monzón: “Ceremonias regias en la Castilla medieval. A propósito del llamado Libro de la coronación de los reyes de Castilla y Aragón”, Archivo Español de Arte, 222, 2010, pp. 317-334.

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